miércoles, 21 de mayo de 2008

Formosa

En una de las tantas recorridas vanas por las noticias, ahí estaba ella, una noticia sobre Formosa. Y de golpe en una charla casi sin querer, la pregunta que se impuso: ¿alguien conoce Formosa? Hagan la prueba, interroguen a su alrededor: ¿alguien ha ido a Formosa? ¿O tiene algún conocido que haya ido a Formosa? Pregunten, la respuesta es contundente: hay más gente que se cruzó a Uruguay de la que se llegó a hasta Formosa. ¿Por qué no sé nada sobre Formosa? ¿Qué atractivos tiene? ¿Cómo es su gente? ¿Son lindos los atardeceres? No sé, me doy cuenta, ni cuál es el acento del formoseño. No me acuerdo de ningún chiste de Landriscina sobre Formosa, y raspando me suena que el gobernador es Gildo Insfrán, aunque puede que ya no sea más. Mi desconocimiento total sobre esta provincia me invita a viajar. Hubo alguien, recuerdo, que ya se había dado cuenta de la aformosización de los argentinos. Luca Prodan: "Voy a retirar algo de mi guita de SADAIC y me voy a meter en un lugar... que se yo... en Formosa. Internarme en un lugar en Formosa... la provincia desconocida... No conozco una sola persona que me haya dicho 'fui a Formosa'. Yo amo a Formosa. Nunca fui y quiero ir".

lunes, 19 de mayo de 2008

Estados de ánimo

La vida en ascensor. Hoy, subiendo. El arroz con sardinas del mediodía es comida japonesa de Palermo. Una canción de Maná parece profunda y no una balada de mierda. Cuidado, la felicidad -¿el amor?- nos vuelve ¿pelotudos? El límite: poner Vale 97.5.

domingo, 18 de mayo de 2008

Chino poeta, ¿chino pintor?

Los chinos, en sus 7.000 años de historia, desarrollaron, como sabemos, esa hermosa, cambiante y enigmática escritura con caracteres. Asomarse a ese mundo genera millones de interrogantes, frente al origen y a las posibilidades que esas formas permiten. Por ejemplo, como me parece haber aprendido por estos días, un chino puede elegir para escribir una misma idea, uno u otro caracter, en el caso de que haya este tipo de "sinónimos", si vale la homologación. Entonces, pensemos en un poeta chino: ¿cuando elige una palabra dentro de un verso, puede estar pensando tanto en su sonido, como hacemos en español, como también en su forma, en cómo se ve en la hoja? Si es así, entonces, cuando escribe poesía también juega a lo que juegan los pintores, ¿no? Porque el tipo no solo se preocuparía por cómo se oye un verso, sino también por cómo se ve, por qué tan lindo es ese caracter a la vista del lector. La belleza la buscaría, pensándolo así, tanto en el sonido poético como en el deleite visual. O sea que todo poeta chino nos lleva ventaja, porque en el fondo tiene algo de pintor. ¿No?

miércoles, 14 de mayo de 2008

El filtro, para los cafés

En este día, romboide rojo tan feo, me doy cuenta que no sé escribir. Que si no tengo que poner que subió el pollo o bajó el dólar, no sé arrancar. Es grave. Luego de que varias personas me lo hayan dicho, hoy es grave porque hoy lo creo. Hoy leí que Van Gogh le escribió a su hermano que le importaba un pito que sus cuadros reflejaran con exactitud los contornos de las personas que pintaba. Cuando dibujaba un campesino cavando, decía, no le importaba que fuera un reflejo fotográfico de un campesino cavando, como celebraba la academia. El pintaba lo que sentía que era un campesino cavando, para que el que mirara el cuadro sintiera que ese campesino estaba cavando. Creo que lo que me hace falta es eso. Escribir como sale, que en el fondo es vivir como sale. Amar como sale. Quemar esas reglas de escritura periodística, el volver al principio para releer y evitar errores. Será difícil, de hecho ahora no lo puedo dejar de hacer. Pero eso es. Con el tiempo hay que lograr escribir casi facilitando el error. Por placer, para fluir, para compartir, para disfrutar. Para escribir como sale, que es amar como sale. Sí, este blog -desde su creación-es amar como sale.