lunes, 2 de junio de 2008

Argumento para ateos

La muela de juicio, la de arriba a la izquierda, por momentos me duele horrores. Mi dentista, que en un exceso de confianza puede llegar a largar apenas un "enjuáguese", hace poco me tapó un agujero prominente en ella y me pronosticó: "Si sigue doliendo, la sacamos". Estoy en eso, me duele horrores y tengo que aguantar hasta el turno del jueves. Mientras tanto, descubrí un irrefutable argumento para que los ateos le escupan en la cara a los creyentes. Si D/dios existiera, perfecto y todopoderoso, guía del Diseño Inteligente ¿para qué le hizo cuatro muelas de más a sus creaciones humanas? Me cacho.

viernes, 30 de mayo de 2008

Para el frío, Barboza

Ahora que se vino el frío, para soportar las mañanas heladas -y las caras de subte-, además de algún abrigo, lo ideal es cargar en el discman (perdón por la antigüedad) este disquito de Raúl Barboza, que se llama "Dos Orillas". Tiene algunos chamamecitos y otras cositas, con ese ritmo que invita a ir haciendo "qué me importa" con los hombros y casi dando saltitos. El calorcito empieza a bajar desde las orejas y cuando llegamos a la estación, ya estamos en primavera.

martes, 27 de mayo de 2008

Gente de manual

He optado por rascarme la panza de risa cada vez que me cruzo con gente de manual bajo el brazo. Ya sea con los que llevan el manual religioso, que pontifica qué nos salva y qué nos condena. O con los que llevan el de la experiencia, que enseña "cómo she hashen las coshas, papá". Ni qué hablar de los que blanden el manual del fútbol, grandes enumeradores de formaciones (incomprobables) de equipos de hace 40 años. O, tremenda plaga, de la gente que nunca una ve "una película", sino que ve "la mejor película del año" o "un claro reflejo del nuevo cine argentino" o "una típica expresión" de alguna corriente de vaya saber uno qué. Prefiero, me doy cuenta, a la gente del no sé fácil.

domingo, 25 de mayo de 2008

Soberana libertad

Ser dueños del mundo es dormir sin culpa en la butaca del cine, porque una película es insípida. Ser dueños del mundo es abandonar un libro en la página 23, por más que nos lo hayan vendido en comentarios, críticas y suplementos literarios. Ser dueños del mundo es seguir durmiendo habiendo escuchado el despertador.

sábado, 24 de mayo de 2008

Mimanicomiotumanicomio

Un amigo dijo anoche, casi como una sentencia: "Si no lo sacás para afuera, te va a explotar el orto". Darse cuenta y terminar con el encierro, a todo nivel. No al encierro, un grito. Pero también un susurro en el adentro de cada uno. Qué bueno tener esa oreja, que no se compra, para saltar los muros. Oliverio Girondo, algo así como un padrino de este blog, escribió en "Invitación al vómito":

Cúbrete el rostro
y llora.
Vomita.
¡Si! Vomita,
largos trozos de vidrio,
amargos alfileres,
turbios gritos de espanto,
vocablos carcomidos;
sobre esta nauseabunda iniquidad sin cauce,
y esta castrada y fétida sumisión cultivada
en flatulentos caldos de terror y de ayuno.

Cúbrete el rostro
y llora...
pero no te contengas.
Vomita.
¡Si!
Vomita,
ante esta paranoica estupidez macabra,
sobre este delirante cretinismo estentóreo
y esta senil orgía de egoísmo prostático:
lacios coágulos de asco,
macerada impotencia,
rancios jugos de hastío,
trozos de amarga espera...
horas entrecortadas por relinchos de angustia.