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jueves, 23 de junio de 2011

Cro-no-lógico


No era lógico perder una final contra el Cienciano.
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No era lógico quedar afuera de una Copa Libertadores de local y contra el Caracas.
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No era lógico vender a los pibes a los 6 meses de debutar.
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No era lógico perder una semifinal contra el clásico rival de local y sin visitantes.
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No era lógico que los barras fueran los gerentes del club.
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No era lógico que San Lorenzo te levante un 0-2 en medio del silencio atroz.
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No era lógico pagar pintura con pases de jugadores.
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No era lógico salir últimos.
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No era lógico jugar la promoción.
=
¿No era lógico descender?

lunes, 10 de enero de 2011

Jairo y Jairo

Vaya a saber en qué agenda periodística pusieron "Jairo" y apareció mi número de celular, pero la cuestión es que hoy, a eso de las 18, recibí esta llamada:

- Hola, te llamamos de Radio 10, de la producción del programa de Tomás Bulat, porque queríamos tener tu visión sobre la muerte de María Elena Walsh...

- Ajá.

(Reconozco que me agrandé, pero volví a la realiad)

- Pero ¿con qué Jairo querés hablar?

- Con el cantante...

Estuve tentado de salir, pero conocedor de los avatares de la labor de producción radial... avisé del error y no pude guardarme la carcajada.

Igual, podía opinar: "Una grandísima pena".

lunes, 23 de agosto de 2010

Ingresos

Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires:

- ¿Ustedes son los periodistas? Por acá, regístrense en esa ventanilla.

Así empieza.

Documento, fecha de nacimiento, dirección, medio para el que trabaja.

Después, el escáner.

- Por favor, sin nada de metal. Dejar el cinturon, las llaves, las monedas. El celular y el grabador.

- La mochila, por este lado.

A vestirse, rearmarse y seguir. Pasillo. Otra puerta, y otro escáner.

Dejar otra vez el cinturon, las llaves, las monedas. El celular y el grabador.

- Esperen por acá. En unos minutos los van a venir a buscar.

A vestirse, rearmarse y esperar.

(...)

Embajada de Uruguay en Buenos Aires:

- ¿Ustedes son los periodistas?

- En el sexto piso los espera el ministro, ¿ta? Buen día.

Un fotógrafo me dice: si no hiciste nada malo, no tenés de qué preocuparte.

domingo, 8 de agosto de 2010

Home banking

lunes, 17 de mayo de 2010

Rápido

Rápido.

Un resumen en lugar de un libro. Una reseña, una solapeada, o ves la película y ya está.

Un compilado, en vez del disco; grandes éxitos, mezcladito mp3, pantallazo y fue.

Rápido.

Hay que coger en la primera cita. Ya te tomaste el viagra. Redondeame el jueguito previo, nena. Sin tanta vuelta.

Cena, chamuyo y acceso. “Esta mina, qué se cree. La nafta para ir a buscarla a la casa, el cine y la cena, ¿para nada?” Amor-transacción. Cena, chamuyo y acceso. O chau.

Rápido.

Ni una carta, ni un mail ni un llamado. Un msg, q tál. Tal vez un saludo en el muro. Con emoticon.

Un blog ya es muy largo. Ahora, no más de 140 caracteres.

Rápido.

Nostalgia de vermout y sobremesa. Del bar a McDonalds. La silla más incómoda del mundo, o la misma silla incómoda del resto del mundo. Devorás y te vas.

Comida rápida también en casa. Pedís. Ya.

Mate antes de salir, no, tampoco. Un cafecito en la máquina del laburo, mejor. De parado.

Rápido.

No leés el diario. Saltás por los títulos y las fotos. Un flash en la tele. Zapping y listo. Opinás. “Estos hijos de puta se siguen robando el país”.

Ves el spot, 40 segundos, 1 minuto. Votás.

Rápido.

El error puede durar cuatro años. O más.

¿Rápido?

jueves, 15 de abril de 2010

Lo que harta

Se podría pegar mil gritos o ir a la radio, para olvidar lo que harta. Lo que harta es la cáscara, el exceso de envoltorio para disimular que no hay nada. Harta la ausencia de humor, la falta de risas, el decoro exacerbado. Recontra harta la sobreactuación pacata, la moral media del vigilante promedio argentino. Pudre el manual religioso universalizante. Satura hasta la indignación la cruz que se quiere meter entre las sábanas. Harta, lo que se dice harta, la industria de la mentira, la generalización del engaño mediático, la inexistencia del mensaje sin segundas intenciones. Lo que harta también es la compra acrítica de ese discurso, la conformidad del que se cree ya hecho, firme en su castillo de naipes. Harta el egoísmo mata-compromiso, pudre el encierro del confort, la propagación de las frases que empiezan, se alargan y terminan con yo. No hay manera de no hartarse de los que roban, pero no de los pungas, sino de los que como dice Raúl Carnota, afanan el futuro desde un escritorio, o desde una butaca en primera rumbo a la casa matriz de una multinacional. Lo que harta está en todos lados. Rodea, presiona y ahoga, pero está ahí, al lado de lo que no harta, de lo que estimula y vale la pena. Para disfrutarlo se pueden pegar mil gritos, o ir a la radio.

Con esto empezaremos el martes 20/4/10 Fuera de Agenda
por FM Palermo (93.9 // www.radiopalermo.com.ar)

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Religión anti telemarketing

Todos los días, el telemarketer llama. Un día para vender banda ancha de Speedy. No, gracias. ¿Y por qué? Insiste. No, ya tengo otra conexión. Insiste, por ahí se va. Al día siguiente, insiste de nuevo. Y si se cansa, otro, que ahora vende descuentos en las llamadas de larga distancia. No tengo ganas de hablar, me insiste, le explico pero sigue adelante. Es su trabajo. Arremete. Pregunta y repregunta. Cansa. Qué hacer. Y ahí, Dios. Sí, Dios puede frenar de seco la insistencia de un telemarketer. Al menos eso conseguí anteayer, cuando tras la presentación habitual, lo frené con un silencio primero y después:

- Ah, no. No, no. Mire, me acabo de convertir al budismo que me impide hablar con telemarketers. Perdonemé, pero no puedo seguir hablando con usted sin cometer pecado.

Del otro lado:

- Eh (...) disculpe, disculpe.

Y cortó.

Mi sueño es que en las bases de datos de todos los rompebolas del mundo -sí, ya se, que se ganan el mango con ese trabajo de mierda- aparezca mi nombre y abajo:

"No llamar. Budista"

lunes, 10 de agosto de 2009

Con Néstor

¿Kirchner es un mafioso? Seguro. ¿Grondona es un mafioso? Claro. ¿Clarín es un monopolio incontrolable? No hay dudas. Néstor en algún momento se va a ir (lo más probable, en 2011). Grondona en algún momento se va a morir (se supone). Pero, ¿y el Grupo Clarín? Por eso, en esta de gángsters, me pongo la camiseta.
Se haga o no, muchos periodistas preguntan si está bien que el Estado "estatice el fútbol". ¿Por qué nunca preguntaron si estaba bien que una misma empresa auspicie el campeonato, monopolice el servicio de TV por cable y sea dueña de la única señal que transmite los partidos codificados y sin codificar? Basta de "domingoles" que transmiten partidos sin mostrar la pelota, enfocando gordos en la tribuna.

domingo, 19 de julio de 2009

Sencillamente

Un día parece que volvés. Como patear de afuera del área. Parece que no pasa nada, pero un rebote te hace cambiar la racha. Así, terminan los días de nervios al costado del respirador, de médicos, de terapia intensiva. De esperar el parte diario para saber si el viejo se salva o no. La peep, la pafi, las mil presiones que tienen los pulmones, que no quieren arrancar, que no, que no, hasta que sí. Más de un mes después. Se despierta el hombre por partes. Dormir de corrido (tanto tiempo) no es bueno, aunque siempre se quiere seguir en la cama cuando suena el despertador. Más de dos meses después, las facturas que pasa el cuerpo. Respirar, tragar, caminar. Bien de cero. Se arranca de nuevo. Se corta la racha. Como patear de lejos. Parece que volvés. Y volvés nomás.

martes, 20 de enero de 2009

¿Vejez?

Antes, mis indeseados spam llenaban mi casilla de correo electrónico con títulos como "Fiesta en barco", o el fabuloso "Alquilo toro mecánico". Pero ahora abrí los ojos para constatar una realidad que acaso inconscientemente venía omitiendo: mis mails basura tienen asuntos que rezan "Basta de botellones de agua" o el más contundente "Viagra pills". Si es cierta la paranoica idea de que algún servidor, computadora o simplemente un hacker en decadencia nos espía y define nuestro perfil de consumidor virtual, debo admitir que en esa clasificación he atravesado una frontera. No cabe duda.

miércoles, 14 de enero de 2009

About the mango

Hay muchos empleadores que usan la frase "hay que ponerse la camiseta". Casi siempre, detrás de ella ocultan la justificación de una paga más baja que la que correspondería en un mundo digno. La respuesta está en la misma frase. "Hay que ponerse". Y punto. A los que intentan vender que llevan adelante la "hazaña" de dar trabajo a cambio de un sueldo miserable, hay que ponerles un freno, a lo Gaby Alvarez, si hiciera falta. Hay que reaccionar sin pudor con un "¿Qué?", cuando dicen la cifra. Por eso, la frase 2009, a no asustarse, es: "Por esa plata, no".

lunes, 17 de noviembre de 2008

Comunidad Noviaestar

Sépanlo, a veces si me llaman por teléfono, Noviaestar:

- Porque estoy comiendo.
- Porque estoy escuchando a Apo.
- Porque estoy viendo una película.
- Porque el disco entró en su mejor parte.
- Porque estoy haciendo fiaca con la guaina.
- Porque me fui a andar en bici.
- Porque no tengo ganas.
- Porque etcétera.

Haceme caso, cuando te suene el teléfono, sumate a la Comunidad Noviaestar.

miércoles, 29 de octubre de 2008

Pasos seguros en Plaza Vea

Desde que me animé a ir al supermercado sin lista, hace cosa de dos meses, ahhh... soy otro. Porque, está bien, como decía un técnico de fútbol, uno tiene que saber a quién le va a pasar la pelota antes de recibirla, pero ya más que eso, no. Si no, nunca se gambetearía. Si no, no habría reacción cuando el destinatario elegido quedase marcado de pronto . Está bien eso de tener algunos planes, de imaginar algunas cosas para el futuro más o menos inmediato, pero hasta ahí. Si no, no hay gambeta, y la vida sin gambeta es horrible. Y a los que nos gusta más la gambeta de Ortega o Zidane que la de Messi, el brusco tornear de una cintura es todo. Porque es cierto que en el videoclub nos nublamos y no se nos viene ninguna de todas las películas que estábamos mascullando los días anteriores. Pero de ahí a tener una lista de películas que hay que ver, no gracias. Porque es cierto que un sábado a la noche hay miles de obras para ir al teatro, pero de ahí a tener una lista de obras para mirar, no, paremos la mano. Lo mimso con los libros. Hay que quemar esas ediciones del tipo "1001 películas que hay que ver antes de morirse". ¿Qué? ¿Y después qué? Imaginate un goleador que se fuera haciendo una lista con los tipos de goles que le gustaría hacer en la vida: "de chilena", "tres dedos con la zurda", "tres dedos con la derecha", "de emboquillada". No haría ninguno. O imaginemos un solitario que no encuentra quién lo acaricie en este mundo y fuera haciendo una lista de "lugares donde podría encontrar un amor": "vagón de subte A", "teatro under", "verdulería de Balvanera", "locutorio con Internet", "vagón subte D", "fábrica de Quaker". Infinito, inútil y tormentoso. En cambio, con una vaga idea, pero sin listas... ahhh... Es como el viento, que no tiene una lista de todo lo que tiene que mover cuando sopla. Sólo sopla, a veces de más, a veces de menos, a veces lo justo para que un velero se mueva.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Religión de ascensor

Diosbendiga es una viejita bajita, algo encorvada, amorosa y muy culo-inquieto que vive en mi edificio. Que se los cuente ella misma, como si se les encontrara una vez a ustedes y no a mí en el ascensor y compartiera apenas esos cuatro pisos. Cuatro pisos de pura fe, donde yo casi ni meto bocado, salvo alguna sonrisa:

- Ah, qué va a hacer. Hay que creer. Veintiséis años viviendo acá. Soy la primera propietaria, y sí. Hay que creer. Vengo de misa. Fui a la de las siete porque a la de las 10 hay mucha gente. Pero a mí me gusta andar. Si hay que bailar bailo, si hay que correr, corro. Y sí, hay que creer. Bueno joven, hasta luego buen mozo. Dios bendiga.

Siempre termina así: Dios bendiga.


lunes, 4 de agosto de 2008

Mientras se calienta el agua

A las 8:30 de la mañana del primer día de minivacaciones, escuchar el disco Born in the USA te vuelve una locomotora, aún cuando haga menos de 10 grados cuando estás caminando por la calle y está medio nubladón. Mingo (hijo), mi mecánico de cabecera que habla su dialecto, se hizo reflejitos en el pelo, que le hacen juego con las manchas de algún líquido aceitoso que exhibe en la camisa ondeada por la panza. Todo es posible, me digo entonces. Y recuerdo unas frases del viernes, que van por el "patear el tablero" y "no ser un gana-pan". "Y si trabajás al pedo y estás haciendo algo nuevo, adelante". ¿Está internado? ¿Si a mí me habla todo el tiempo?

lunes, 23 de junio de 2008

El legado de Berugo

Algún día, un congreso de lingüistas le reconocerá a Berugo Carámbula (que -lamentémoslo-, es uruguayo) haber aportado desde su viejo y querido "Atrévase a soñar", frases que hoy forman parte de nuestro español. O al menos del mío:


- "Basta de cháchara", decía después de hacer bromas al principio del programa y antes de lanzar los juegos.

- Quién no ha usado el clásico "Alcoyana-Alcoyana", que emergía del panel de las coincidencias. Su segunda versión es el "Ultracomb-Ultracomb".

- Lo del "enano chupatierra" para referirse a la aspiradora que formaba parte de los regalos es un hallazgo, por lo descriptivo, lo sintético y lo bien que suena.

- Y cuando el programa se acercaba al cierre, Berugo -a esta altura, "el gran Berugo"- decía: "Los sueños, sueños son, pero aquí se hacen realidad".


Gracias Berugo Carámbula, nos dejaste casi tantas frases como el Mayo francés.

domingo, 8 de junio de 2008

La librería

El sábado descubrí que a pocas cuadras de mi casa hay una librería de otra época. Nunca la había visto porque atiende con las persianas a medio bajar y los vidrios están como empañados por el tiempo. Un cartelito cuelga torcido y anuncia un descolorido "abierto". Al entrar, todo parece estar allí hace años, los pisos son de madera, el ambiente es amplio a la antigua y la vendedora es una señora bajita, amorosa, que estaba abrigada, con bufanda y gorro de lana arrolando unos papeles. En eso me atiende, con suma amabilidad, y suena el teléfono. Suena, suena y suena, hasta que a pasitos cortos llega a atender. "Hola, sí", dice. Y responde: "Ah, ¿sí?, con razón, ahora me lo saco, me estaba muriendo de calor". Tras cortar, me dijo: "Hace 14 grados, y yo así de abrigada. Menos mal que me avisaron". Menos mal, realmente. Miré alrededor, y entendí todo.