martes, 20 de enero de 2009

¿Vejez?

Antes, mis indeseados spam llenaban mi casilla de correo electrónico con títulos como "Fiesta en barco", o el fabuloso "Alquilo toro mecánico". Pero ahora abrí los ojos para constatar una realidad que acaso inconscientemente venía omitiendo: mis mails basura tienen asuntos que rezan "Basta de botellones de agua" o el más contundente "Viagra pills". Si es cierta la paranoica idea de que algún servidor, computadora o simplemente un hacker en decadencia nos espía y define nuestro perfil de consumidor virtual, debo admitir que en esa clasificación he atravesado una frontera. No cabe duda.

jueves, 15 de enero de 2009

Viste

Voz en el contestador:

- Ok, está todo arreglado. Empezamos desde el lunes, por el doble.

Viste.

miércoles, 14 de enero de 2009

About the mango

Hay muchos empleadores que usan la frase "hay que ponerse la camiseta". Casi siempre, detrás de ella ocultan la justificación de una paga más baja que la que correspondería en un mundo digno. La respuesta está en la misma frase. "Hay que ponerse". Y punto. A los que intentan vender que llevan adelante la "hazaña" de dar trabajo a cambio de un sueldo miserable, hay que ponerles un freno, a lo Gaby Alvarez, si hiciera falta. Hay que reaccionar sin pudor con un "¿Qué?", cuando dicen la cifra. Por eso, la frase 2009, a no asustarse, es: "Por esa plata, no".

lunes, 17 de noviembre de 2008

Comunidad Noviaestar

Sépanlo, a veces si me llaman por teléfono, Noviaestar:

- Porque estoy comiendo.
- Porque estoy escuchando a Apo.
- Porque estoy viendo una película.
- Porque el disco entró en su mejor parte.
- Porque estoy haciendo fiaca con la guaina.
- Porque me fui a andar en bici.
- Porque no tengo ganas.
- Porque etcétera.

Haceme caso, cuando te suene el teléfono, sumate a la Comunidad Noviaestar.

viernes, 14 de noviembre de 2008

El índice Borda

Todavía el índice Borda me sigue dando positivo y eso es bueno. Aún es mayor la cantidad de gente que me conoce y me saluda cuando entro al maniocomio de Barracas que la que lo hace cuando llego a un seminario de economistas o a una conferencia de prensa de, digamos, un empresario. La relación es de aproximadamente 10 saludos o cruces en el hospital, contra 1 o a lo sumo 2 en un hotel o Ministerio. Lo único que me hace desear que se invierta la proporción es el anhelo de que los compañeros que están internados puedan ir dejando poco a poco el psiquiátrico. Mientras tanto, veremos cómo sigue la evolución.