martes, 15 de junio de 2010

Recomendadísimo...


Martes 22hs, por Radio Eter. Se llama "Historias en el aire". La radio como me gusta. ¡Como me gusta la radio! También, claro, "Decime quién sos vos", domingos a la mañana por Radio Nacional (10hs) y también en la web.

domingo, 13 de junio de 2010

Noble Mú



¿Puede ser que Marcela Noble, la hija adoptada por Ernestina Herrera, sea Clara Anahi, la nieta desaparecida de Chicha Mariani? Maria Isabel Chorobik de Mariani, Chicha, fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo, aclara que sólo los exámenes genéticos que se están realizando podrán determinar si se trata de una hija de desaparecidos, y en ese caso de quién, para confirmar o descartar sus sospechas.

Asì empieza un imprescindible informe de Decí Mú, el programa de radio de la Cooperativa La Vaca sobre la presunta apropiación ilegal de los hijos de Ernestina Herrera de Noble. La explicación más completa que al menos yo he escuchado, de la mano de la abuela (ex Abuela de Plaza de Mayo) que busca a su nieta. Lo interesante, además de la lucidez de esta mujer de 86 años, es que no es kirchnerista y que certifica con una vida de lucha su imparcialidad.

Para escucharlo on line, click acá.

sábado, 5 de junio de 2010

Día del periodista

Muy seguido, me acuerdo de las primeras líneas de "esta canción" de Silvio Rodríguez.

Arriba!

lunes, 17 de mayo de 2010

Rápido

Rápido.

Un resumen en lugar de un libro. Una reseña, una solapeada, o ves la película y ya está.

Un compilado, en vez del disco; grandes éxitos, mezcladito mp3, pantallazo y fue.

Rápido.

Hay que coger en la primera cita. Ya te tomaste el viagra. Redondeame el jueguito previo, nena. Sin tanta vuelta.

Cena, chamuyo y acceso. “Esta mina, qué se cree. La nafta para ir a buscarla a la casa, el cine y la cena, ¿para nada?” Amor-transacción. Cena, chamuyo y acceso. O chau.

Rápido.

Ni una carta, ni un mail ni un llamado. Un msg, q tál. Tal vez un saludo en el muro. Con emoticon.

Un blog ya es muy largo. Ahora, no más de 140 caracteres.

Rápido.

Nostalgia de vermout y sobremesa. Del bar a McDonalds. La silla más incómoda del mundo, o la misma silla incómoda del resto del mundo. Devorás y te vas.

Comida rápida también en casa. Pedís. Ya.

Mate antes de salir, no, tampoco. Un cafecito en la máquina del laburo, mejor. De parado.

Rápido.

No leés el diario. Saltás por los títulos y las fotos. Un flash en la tele. Zapping y listo. Opinás. “Estos hijos de puta se siguen robando el país”.

Ves el spot, 40 segundos, 1 minuto. Votás.

Rápido.

El error puede durar cuatro años. O más.

¿Rápido?

viernes, 30 de abril de 2010

Un peso

Incluso después de leer el suplemento económico de La Nación, se puede tener una idea.

De los 813 millones de monedas de un peso que hay en circulación, con la que tenía en el bolsillo podría haber comprado muy pocas cosas.

En un kiosco la podría haber cambiado por una bananita Dolca, un Marroc o un puñado de siete chicles Bazooca, o de cuatro, si elegía los que vienen con relleno.

Un sobre de jugo Tang o 10 gramos de queso, me hubieran dado por un peso en algún almacén o supermercado chino.

Con una de los 813 millones de monedas de un peso que hay en circulación, cualquier loco puede llamar desde el manicomio a un pariente, para quebrar la soledad con algo de cariño, o hasta con una pelea. Porque cuando uno está solo nunca pelea.

Un peso habría bastado para tomar el tren que llevase hasta la puerta de la casa de una vieja novia, que alguna vez prometió compañía.

Pero con una moneda de un peso, una de esos 813 millones de esferas metálicas que hay en la calle y que al Banco Central le cuesta 35 centavos fabricar, con una sola, con la que baila en el bolsillo, mejor viajar. En un bar medio viejo, con fonola, gracias a ese peso, una canción para viajar.